miércoles, 1 de diciembre de 2010

¡Mezclate conmigo!

La cuenta atrás ha comenzado. Los días parecen eternos impregnados de rutina que, desaparecerá parcialmente en los próximos días festivos y terminará de esconderse cuando los motores arranquen. Los preparativos me roban algunos minutos del día que se convierten en fábricas de imaginación e ilusión con diferentes disfraces y, sin poder evitarlo, dedico tiempo a fantasear con mi imagen en cada uno de sus rincones. Andando de puntillas por un fino alambre entre el responsable presente y el mágico futuro cercano transcurren mis días y empapada de espíritu navideño sueño. Sueño con lo posible y lo imposible. Con lo próximo y lo lejano. Sueño que sueño a tu lado. Duermo soñando contigo...

"Estaría llena de globos, globos de todos los colores y tamaños que darían color a cada rincón, a cada recoveco de mi planeta. Nada fallaría porque no habría nada preparado y, exenta de apoyos innecesarios, la totalidad sería cosas de dos. Con confianza puedo decir que abundaría el chocolate, los cupcakes decorarían cada balda de una resistente estantería y las paredes, como no, atestadas de fotos. El azúcar, en sus mil formas y colores, estaría ineludiblemente presente en cada habitación pero ni su exceso superaría al plato estrella. Dormir entre tus brazos... El refugio que me dan tus ojos tendría el papel protagonista y en el examen de las líneas de tu cuerpo la nota rompería previsiones. Color, diversión, fuerza y juegos de cama son los ámbitos en los que me gustaría moverme y con guindas, como verte tocando la guitarra, adornaría mis platos. La luna alumbraría desde más cerca y... Sólo una cosa más. Congelaría, para siempre, las agujas del reloj."