No es conveniente tratar otros temas cuando tus piernas tímidamente piden atención. Atrapada entre ellas disfruto de la mejor de las cárceles y solamente porque el juego lo exige intento salir de su arresto. Obedeciendo al nuevo objetivo, mi interés por tus gestos aumenta y, entre carcajadas que nacen en lo más profundo, me fijo en tu expresión. Una amplia y sincera sonrisa marca tus acciones y atemperando mi ansiedad por comérmela disfruto viéndote así. (¡Qué guapo!). Ahí fuera hiela. Desde la ventana una gélida imagen nos demuestra, sin intención alguna, lo afortunados que somos por encontrar calor en noches así y lejos de desaprovecharlo, volvemos. Volvemos a la cálida atmósfera definida solamente por dos cuerpos y un propósito; Ser energía para el otro.
"Quiero ser luz, mejor dicho, quiero ser tu luz. Alumbrar tus ojos tristes...
Viajaremos mucho, ¿sabes? Buscaremos el camino desobedeciendo guiones y hallaremos lo añorado. Que más da el reloj o el esfuerzo... Mis manos no te soltarán. Sin miguitas ni señales con las que volver atrás. Sin máquinas del tiempo ni trucos de magia con los que tentar al pasado. Para adelante, hacia delante... Porque el castillo que te espera supera, te aseguro, tus sueños e ideales. Porque el color reinará vivaz y con temple adornará tus mejillas. Porque no habrá sabor más dulce que comernos cada noche ni manjar tan delicioso que desayunarte cada mañana."
