domingo, 8 de mayo de 2011

Yo era tan difícil, tú lo veías cerca.

La primavera avanza sin compasión y lejos de convertirme en una mera espectadora me involucro en su proceso empapándome con toda su esencia. Los días transcurren, afortunadamente, entre responsabilidad y relax -que se verá reducido en los próximos días- aportando color a mi rutina. Las pilas están cargadas y las ganas de superación, que surgen siempre en etapas de pre-exámenes, no se despegan de mi y pueden estar tranquilas, su apoyo se verá recompensado. Y hablando de apoyo... La continuación del juego de gatos que comenzamos hace más de 600 días magnifica enormemente la calidad de mi realidad que no divisa ya ningún otro camino. Cuando comenzamos, entre vueltas y revueltas, las cualidades notorias que me dejaste ver contribuyeron a tomar grandes decisiones que hoy reafirmo, pletórica, con total firmeza. El acierto, siempre subjetivo, que me regalaste se ve acompañado cada día de más conclusiones que firman una final: contigo, si. Y es que, la evolución de este vínculo está siento tan satisfactorio en lo personal que carga, sin apenas esfuerzos, las pilas para mucho más, para muchísimo más.