sábado, 20 de noviembre de 2010

La unión hace la fuerza

Sin intención ninguna de quitar protagonismo al ideal de independencia colaboro, y cada vez más, en hechos que requieren trabajo en equipo. Los proyectos que ocupan mis días necesitan multitud de factores para su resolución por lo que, educando a mi carácter, dejo paso a los buenos consejos y las buenas intenciones. Esta flexibilidad de ideas me aporta también oportunidades personales y nuevas plantillas con las que convivir; Formas diferentes de disfrutar..
El equipo más persistente, aquel que lejos de perder las buenas costumbres, ameniza mis días y se encarga de mis noches, afortunadamente, son ellas. Dispares, originales, distintas... Geniales.
Mis dedos se descontrolan sobre el teclado concentrados en una descripción vulnerable a los recuerdos que persisten en mi cabeza. Levantaron el telón para nuestra obra hace más de doce años y los aplausos, lejos de decepcionar a entendidos, se escuchan cada noche. Cada escena, exenta siempre de tranquilidad, nos homenajea como verdaderas artistas del apoyo y la entrega mas sincera...
Las palabras claves, el juego de posibilidades, los sueños cumplidos y hasta la fabricación de locuras van con marca registrada, toques propios e imposibles de imitar. Si se trata de nosotras, no hay cabida para la lógica ni la razón. El idioma es distinto y las matemáticas flaquean... Nunca hubo ejemplo más claro de que 1+1 no son dos.

Y... Los demás... ¡¿Qué demás?!
Somos doce, ¿Para qué queremos más?