lunes, 1 de noviembre de 2010

El fin, siempre, justifica los medios.

No sé porque, cada vez que escucho Los Beatles me crezco. La energía se multiplica y todos los lados de mi cuerpo se inundan de brío. La sensación se asemeja a cuando lo único que me rodea son vuestras risas. Increíble para mis sentidos es creer que haya otras definiciones de amistad tan auténtica como la nuestra. Sin nada que demostrar alumbramos los anocheceres haciendo de cada gesto innumerables carcajadas que ponen melodía al viaje que iniciamos cuando un baby vestía nuestras inquietudes.
La estrategia de tres guerreros franceses abandera cada paso y la cohesión de tantas experiencias proporcionan la exclusividad del resultado; Todas para una, y una para todas.
Pese a juicios, cuando se trata de su felicidad reivindico, por arriesgado que resulte, que el fin justifica cualquier medio que se precie quedando así patente la prioridad de mi realidad y la gratitud de la correspondencia.

En este dulce y acogedor presente, con una rutina  mas que apetecible la sombra del próximo encuentro es inamovible y las ganas aumentan inevitablemente...

Lo nuestro es arte, amigas.