Octubre avanza llevándose con él extraordinarias alegrías y grandes decisiones. El otoño me regala su cara más cálida y sorteando responsabilidades me relajo, sutilmente, rodeada de significantes hechos. Desde mi cuarto veo en imágenes el resumen de este inicio académico y, porque no, también sentimental ya que, si hay algo que resalta entre tus virtudes es hacer de cada día una nueva aventura, de cada beso un nuevo beso y regalar, cuantiosamente, inéditos abrazos.
Agradecida ante el flamante trato que recibo de tí callejeo por esta ciudad agarrada a tu cintura, cogida de tu mano o simplemente cerca de ti evitando que la distancia entre nuestros cuerpos supere al milímetro...
"Llegará el día, ¿sabes?. Será todo de colores. Verdes, azules y fucsias llenarán tus pupilas. Cocinarás cariño en rojas sartenes y descansarás en sillones bicolor. Las sonrisas viajaran por la gama del amarillo y las confidencias pernoctaran plagadas de rojo. Eso sí, cuando la luna sea la única bombilla y el negro invada los pasillos tu y yo; Solos tu y yo, haremos que el arcoiris salga sobre un cálido colchón".