Llevo algo más de media hora viendo fotos antiguas. Buscando tal vez la inocencia perdida o la estabilidad personal que sentía cuando aún no llevaba tacones. Sonrio, y en algunas incluso río al ver reflajada en aquellas caras la corta madured, los nervios y por que no la ingenuidad de las primeras fiestas. Me salen sonrisas también al apreciar los cambios físicos o los paisajes y lugares recorridos lejanos a mí y a mi desprestigiada rutina. Pese a los cambios, la esencia de todas ellas permanece: en todas y en cada una estaís VOSOTRAS. Compañeras de vida. A miles, cientos, decenas, y escasos kilómetros, siempre vosotras. Hoy aquí, llueve. El día está gris pero los recuerdos le dan un toque de expléndido color. El ilimitado amor que siento y las raras veces que me pongo cursi chocan en mi cabeza pidiendo, sorprendentemente para vosotras, alguna muestra de afecto. Díficil la elección de la mejor imagen. Hay miles. Pero hoy, en esta lluviosa mañana, y con mi "problema" sin avanzar me quedo con esta: Libres, desnudas y borrachas nos lanzamos al mar. Noche calurosa refrescada por agua del Atlántico. No necesitábamos nada más.No necesitaba nada más. No necesito nada más, si en mis instantaneas estamos juntas.
>> No hay distancia que esté lejos.
