domingo, 25 de abril de 2010

Suéltate el pelo, y luego el sujetador.

Y entre tanto ruido, recreé las ganas de más. Hay momentos en los que me gustaría verme en tercera persona. Verme cuando te miro, tomar una foto de mi felicidad/cara de tonta-enamorada, justo en el instante que sonries y te acercas a besarme. Escurridiza, sorteo los besos con caricias en la nariz o muerditos en el pecho. Aquí, no es necesario frotar tres veces la lámpara del genio pues la genialidad-de-la-magia la aportamos nosotros. Nosotros... ¿Recuerdan aquello de que en este momento, hay más de seis mil millones de personas en el mundo, mas de seis mil millones de almas, y hay momentos, en los que sólo necesitas a una? 

Mi respuesta la tienes/eres tú.


Y ahora, sonrio al recordar una melodía que pone los pelos de puntas debido a los efectos de sustancias deseables. Ojeo por la ventana: Sol. Sol radiante y permisivo. Sol deseoso de tostar nuestras pieles. Evito pensar en responsabilidades y...  
-¿Me recoges a las 6, y me invitas a un helado?-