miércoles, 13 de abril de 2011

Al contacto con tu piel supe lo que era tener manos.

Atendiendo a mis razones barajo las opciones; intentar tocar el cielo tumbándome en las nubes o ceder todas mis fuerzas a mero sentimiento terrenal. Siempre en el conflicto, brillante como una estrella, aparece una voz que me recuerda que esto es celestial...que no se entiende con la lógica y se complica al querer encasillarlo en algo efímero... que lo nuestro es de otro sitio; mas arriba, mas cerquita de el Sol.