sábado, 26 de marzo de 2011

Contando primaveras.

Esta es una historia de superación; ¿A qué niveles? ... ¡Qué mas da! Su avance, por pequeño que sea, es el premio de muchos quienes de manera altruista sujetan los hilos de su evolución. Su terapeuta solía decir que a pasos grandes sólo se cruzaban los ríos pero que a pasitos cortos, además, disfrutabas del agua. Cuando salía de la consulta, entremezcla de sosiego y nerviosismo, siempre le apetecía algo dulce. Fuera la hora que fuera bañaba sus pensamientos con azúcar o chocolate y mirada vulnerable. Rara vez hablaba de lo que pasaba ahí dentro. Tras lo dulce, planeaba aventuras sin espacio para la reflexión. La evolución de estas, de sus fantasías, marcaba en mí el proceso, su avance. Quien pasa de soñar con ser rescatada de un encantado castillo a veranear rodeada de quien mas la quiere... A mejorado mucho, ¿No creéis?