Es como si cada día sonase una nueva melodía. Oigo distintos compases, bailo a diferentes ritmos aunque eso si, todo lo dirijo con la misma batuta... Y es que tengo aquello que me dijiste tan grabado que no me hacen falta ni escusas ni razones para vivir. Los conocimientos adquiridos durante mis veinte dulces años abalan mis ideales... Si, señores; Nada me quita las fuerzas.
¡Voooooooy a comerrme el munndo!
