viernes, 11 de junio de 2010

ESTA VIDA LOCA


No sé si he perdido la cordura o soy ingenua al creer que un día la tuve. No sé, tampoco, la importancia dada a un simple "porque..." a la vez que doy la espalda a más de cien. Desconozco si son las ganas, los nervios o el agobio lo que me ahoga, sea como fuere; No me siento bien. Nada me apetece cuando me apetece comerme el mundo. ¿Paradógico?. 

Así es; No me entiendo con la lógica. 
Ni con la lógica ni con nada que no lleve chocolate.

Mi ilusión está centrada en todo tipo de cosas que, diferentes y sutiles, diseñan la luz al final de mi túnel. Confio en que esto sólo sea un mal día, o una mala semana. Y para hacerlo mas llevadero me tumbo en la cama y cierro los ojos evitando así observar el caos de sensaciones que inundan mi ser. Utópico. Inviable. Incluso yo, me asombro al notar la axfixia relativa que siento cuando no encuentro respuestas.
Me incorporo lentamente. Abro las ventanas y dejo entrar el aire, tierra mojada. Imágenes. Niñez. Simplicidad. Añorar lo que ya no se es siempre lo encontré absurdo pero hoy me sirve como antídoto. Me relaja. A pesar de ello disfruto mas imaginando; Futuro. Avance. Progreso. Evolución. Si; Primera sonrisa de la tarde. Miento, la primera fué cuando mi madre accedió a regalarme un nuevo complemento. Hablando con ella aprendo a vivir. Me siento fuerte. Sus consejos me hacen crecer. Recuerdo (...) y acorto las distancias con el bien-estar. Ciertamente estoy llena de buenas intenciones, sólo necesito descifrar el complejo mecanismo que las define. Convencida; Es cuestión de tiempo y de espacio. Es cuestión de vivir.