Así es; Esta rutina que limita mis impulsos de volar me agobia. Me aburre. Es algo menos de un mes lo que me falta para volver a sentirme bien. Para volver a tener tiempo "libre" y derrochar a lo largo de mis piernas las ganas acumuladas de bailar con la diversión. De jugar con el éxtasis. Mientras tanto, sorteo las dificultades y decoro esta atmósfera de estudio con noches-de-cine, cafés antes de los libros y sonrisas refrescantes desde el otro lado de la mesa. El inconformismo planea cerca de mis actos: Necesidad de acelerar el reloj para que esta etapa pase pronto o congelar los minutos para aprovecharlos mejor. Debido a las altas temperaturas, es imposible dejar de pensar en la próxima estación. Planear y darle vueltas al calendario para cuadrar, a la perfección, la diversión en mi verano. Y todos estos pensamientos surgen porque tengo ganas, ilusión.
Es extraño, ni aún cuando lo intento te alejas de mí. Vives en cada uno de mis recovecos. Limitas mis acciones y das rienda suelta a mis sentimientos. Hay momentos en los que me gustaría perderte. Dejarte a un lado en algunas situaciones y ver así las cosas con más claridad. Con sencillez. Pero querida, eso es misión-imposible. Gracias a las numerosas personitas que tengo cerca, mi ilusión crece y se transforma cada minuto de mi vida. Hace que me sienta viva; Me ilusiona mirar al pasado, recordar. Ver en miles de imágenes lo feliz que fuí. Rozar con mis dedos las marcas de los que ya se fueron. Aprender con los errores. Sonreir con los recuerdos. A la par que mi pasado, me ilusiona mi futuro. Soñar despierta mientras decoro, con un penetrante rojo, las uñas de mis pies. Unir hilos con sensaciones nuevas, ir completando cada teatro, con cada escena. Y por que no, imaginar(nos) dentro de unos años. Imaginarme a mí, tras un largo periodo... Y sí, aunque a ratos parezca impensable: Estoy ilusionada con mi presente. Con mis folios, mi carrera. Mis agobios, mis apuntes. Porque el saber me hace reir. Porque al fallar, lo vuelvo a intentar. Porque no hay nada mas gratificante que escribir tú las lineas de tu destino. Guiar tu vida por el camino que elejiste. Equivocarte y volver a empezar.
Es extraño, ni aún cuando lo intento te alejas de mí. Vives en cada uno de mis recovecos. Limitas mis acciones y das rienda suelta a mis sentimientos. Hay momentos en los que me gustaría perderte. Dejarte a un lado en algunas situaciones y ver así las cosas con más claridad. Con sencillez. Pero querida, eso es misión-imposible. Gracias a las numerosas personitas que tengo cerca, mi ilusión crece y se transforma cada minuto de mi vida. Hace que me sienta viva; Me ilusiona mirar al pasado, recordar. Ver en miles de imágenes lo feliz que fuí. Rozar con mis dedos las marcas de los que ya se fueron. Aprender con los errores. Sonreir con los recuerdos. A la par que mi pasado, me ilusiona mi futuro. Soñar despierta mientras decoro, con un penetrante rojo, las uñas de mis pies. Unir hilos con sensaciones nuevas, ir completando cada teatro, con cada escena. Y por que no, imaginar(nos) dentro de unos años. Imaginarme a mí, tras un largo periodo... Y sí, aunque a ratos parezca impensable: Estoy ilusionada con mi presente. Con mis folios, mi carrera. Mis agobios, mis apuntes. Porque el saber me hace reir. Porque al fallar, lo vuelvo a intentar. Porque no hay nada mas gratificante que escribir tú las lineas de tu destino. Guiar tu vida por el camino que elejiste. Equivocarte y volver a empezar.