sábado, 6 de febrero de 2010

Veinte años cosidos a retazos..

Mientras escuchaba me di cuenta de que estas no eran historias que él contaba a cualquiera. Había que ganarse el derecho a escucharlas. Podía sentir como se derrivaba el muro. Me preguntaba si alguien más habría llegado tan lejos, y por eso las siguientes ocho palabras lo cambiaron todo.
 "Nunca le habia contado esto a nadie antes."

Él me regala cosas con la misma frecuencia
 que el Sol aparece, cada día.

¡3 días! ¡3 putos días!