domingo, 28 de febrero de 2010

Complicidad.

Samuel: Yo te voy a querer siempre.
Eva: ¡No seas cursi! Me conformo con que me quieras 5 minutos... y luego 5 minutos más… y 5 más...
(Bienvenido a casa)

Cuando me subí a aquel coche no pensé en las consecuencias ni barajé las opciones. Como el mosquito más tonto de la manada seguí su luz aunque me llevase a morir. No fué muerte lo que hayé, si no vida. Vida plena. Montañas de felicidad envueltas en una sólida atmósfera de atracción. Vida fácil y compleja. Vida con la imagen de la lluvia caer tras las ventanas de aquel coche. (...) Tiene tantos pedazos de mí en sus asientos..Tantas letras en sus ventanas y tantas promesas en sus botones, tan díficiles de separarse como los dos nudos que siempre te gusta hacer......

Y después, quieremé, otros cinco minutitos más..