Sin saberlo acabas de hacerme el mejor regalo del mundo, conseguir que vuelva a enamorarme de la vida. Sanaré mi deuda contigo haciendote feliz durante todos tus días y si alguna vez vuelvo a decir que ya no te quiero, bésame como acabas de hacerlo. Y yo dejaré de mentir.
Tú eres todo lo que nunca he sabido que siempre quería.