Miro hacia el cielo y te hablo. Te cuento. Te resumo. Cierro los ojos y te veo. Te siento. Te extraño. Escribo unas letras y elijo, como frase de la semana: Renovarse o morir. Cambie el vestuario, cedí mi pasado y renové mis votos. Liberé a mi pelo, me subí a mis tacones y decidí disfrutar. La vida me sonrie. Las amigas me acompañan y él me lo pone mas fácil. El hecho de querer y poder me guía, me acompaña y no me faya. Las noches de querer y hacer continuan, se agradecen, me apetecen. Convencida de que los capítulos se acaban para contar nuevas historias, de que los versos finalizan a la vez que comienzas una nueva poesía y que las cuerdas de la guitarra dejan de sonar para volver a componer, me siento en la obligación de agradecer las letras, miradas y canciones que sujetan mis piernas como hilos de marioneta y me ayudan a subir un escalón mas hacia la ansiada y completa felicidad. Renovarse o morir, quien no arriesga no gana y el siempre presente Carpe Diem se han tatuado en mi cabeza y han dado un resultado tan perfecto que hay escasos momentos en los que temo. En los que paso miedo. Aun siendo fiel a planear todo lo que hago, y a cumplir lo planeado, caigo en que los planes no cuentan con lo inesperado, con lo ocasional, y que, cuando algo no sale como habíamos pensado, como habíamos escrito en nuestra particular agenda, debemos improvisar, inventar, crear. Aunque a algunos se les da mejor que a otros. Aunque algunos reaccionen mas rápido. Todos tenemos que acudir al plan B y aprovecharlo al máximo. Todos tenemos que pensar que hay otra salida, otro camino. Recordar que a veces, lo que queremos, es lo que necesitamos, pero otras, lo que necesitamos, es un plan nuevo. Una ilusión nueva. Un gesto nuevo.
Y me dejo llevar... Y disfruto. Y dejo de pensar y sonrío. Y añado una frase... "La vida es una obra de teatro que no permite ensayos, por eso canta, rie, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida... antes de que el telón baje y la obra termine sin aplausos" ... Y me despido.
Y me dejo llevar... Y disfruto. Y dejo de pensar y sonrío. Y añado una frase... "La vida es una obra de teatro que no permite ensayos, por eso canta, rie, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida... antes de que el telón baje y la obra termine sin aplausos" ... Y me despido.